Málaga ha tenido en su Orquesta Filarmónica a su mejor embajador, un emblema reconocible y una inmejorable carta de presentación.

Antonio Méndez Nieto, director Málaga Hoy. Grupo Joly
25 de enero de 2016

Antonio MéndezEl nacimiento de la Orquesta Filarmónica de Málaga en 1991, con su concierto de presentación el 14 de febrero en el Teatro Cervantes, significó un antes y un después en la historia cultural de la ciudad. Aquel acontecimiento, ganado gracias al empeño personal del entonces alcalde, Pedro Aparicio, permitió a la ciudad disponer de un vínculo propio con la gran música y de la ocasión para adquirir hechuras de verdadera capital más allá de sus valores turísticos.

A lo largo de estos 25 años, Málaga ha tenido en su Orquesta Filarmónica a su mejor embajador, un emblema reconocible y una inmejorable carta de presentación; y también, más aún, un foco permanente de atracción hacia una de las más bellas manifestaciones creativas de la humanidad. En este tiempo el público ha crecido, ha aprendido, se ha hecho más fiel y se ha renovado, en correspondencia con el privilegio que significa tener aquí a una de las orquestas más aplaudidas y reconocidas de España. Ahora, la celebración del 25 aniversario se traduce en una invitación, de cara al futuro, a seguir creciendo, disfrutando y aprendiendo; a festejar que Málaga tiene en su Orquesta Filarmónica el mejor espejo posible en que reconocerse.