Caminando juntos

Juan Antonio Vigar, Director del Teatro Cervantes y del Festival de Málaga-Cine Español
26 de noviembre de 2015

Programa Fest. CineLa historia de una agrupación sinfónica está escrita a partir de grandes conciertos, de efemérides, de nombres de solistas y directores invitados y de proyectos emprendidos, pero también de pequeños actos cotidianos, anécdotas y peripecias personales. En los meses que llevo al frente del Teatro Cervantes de Málaga ya me he familiarizado con el clima que se vive los jueves y viernes previos a los conciertos de abono de la Orquesta Filarmónica de Málaga. Las oficinas y camerinos, los pasillos y palcos, vacíos en esos momentos, son caja de resonancia de las melodías de Brahms, Beethoven, Tchaikovsky, Mahler, Eduardo Ocón, García Abril o Shostakovich. Los trabajadores del coliseo municipal somos privilegiados testigos de los ensayos del conjunto, oímos las escalas de las trompas y la afinación de las cuerdas. Todo un ritual en cinco lustros de camino conjunto.

Podríamos decir que el Teatro Cervantes y la Orquesta Filarmónica de Málaga han seguido caminos paralelos. El primero renació, allá cuando se reinauguró en abril del 87, con el objetivo de crear y dar empaque a una actividad sinfónica y lírica de primera línea como una de sus principales misiones. La otra fue concebida en esta misma casa, donde vio la luz pocos años después con el nombre de Orquesta Ciudad de Málaga y la forma de un consorcio entre el Ayuntamiento de Málaga y la Junta de Andalucía. Desde esa fundación primigenia las partituras, las batutas y los atriles han ido ocupando el escenario del Teatro Cervantes no solo durante la Temporada de Abono de la OFM sino también en la Temporada Lírica, que en este curso celebrará su 27 edición, así como en diversos conciertos singulares, efemérides diversas y algunos de los ciclos que la agrupación ha ofrecido a lo largo de su historia.

En estos 25 años de vida orquestal hemos acogido en nuestros camerinos a profesores eslavos, orientales, americanos y españoles, hemos cooperado con su personal administrativo, hemos preparado el atril para batutas de todo el orbe y, sobre todo, para los seis maestros que han manejado la nave: Octav Calleya, Odón Alonso, Alexander Rahbari, Aldo Ceccato, Edmon Colomer y el actual director titular, Manuel Hernández Silva. Desde los técnicos de escenario hasta el personal de oficina o el de taquilla y atención al público del Teatro Cervantes, nuestra plantilla también cumple 25 años de identificación con un proyecto cultural indispensable para esta ciudad y con las personas que lo conducen. De vínculo con esos artistas que tañen el violín o el fagot, pero también con los abonados, con el público menos habitual, con las voces del Coro de Ópera de Málaga o de otras corales que tantas veces acompasan sus actuaciones.

En este cuarto de siglo la Orquesta Filarmónica de Málaga ha caminado por muchas sendas, y también ha coincidido con la andadura del Festival de Málaga-Cine Español. En mi calidad compartida de director del mismo y del Teatro Cervantes también debo recordar los muchos conciertos en los que sus músicos han sabido expresar la emoción contenida en las bandas sonoras de los compositores españoles, esos compases mágicos en los que las partituras y los fotogramas se funden en algo más. En definitiva, 25 años de música clásica de primer nivel, una fructífera etapa por la que toca seguir trabajando a la búsqueda de la excelencia y el necesario futuro.